Esta casa es un magnífico ejemplo de la arquitectura de la colonización antioqueña. Mantenida en sus caraterísticas originales, conserva todo el sabor de la época de las primeras fincas dedicadas al cultivo del café, al que aún se dedica buena parte de sus tierras.
Sus propietarios han conservado todo el sabor de finca tradicional, manteniendo los muebles y elementos decorativos de época, así como la mayoría de las instalaciones dedicadas al beneficio y manipulación del grano.
Cuenta con un amplio jardín de estilo naturalista, completamente cubierto de hierba bermuda con grandes árboles autóctonos que florecen en distintos meses del año, dando lugar a bellísimas explosiones de color, que se armonizan con una amplia colección de heliconias y orquideas, enmarcando el rojo y blanco de los colores de la casa. En los jardines existe también un agradable kiosco, situado cerca a la piscina.
Las habitaciones, decoradas y equipadas con detalles tradicionales de la zona. Una de sus fortalezas es el cuidado que sus propietarios han puesto en la oferta de gastronomía, con interesantes propuestas originales en la línea de lo que podría denominarse "nueva cocina latina", conservando todos los sabores de la cocina paisa pero con atrevidas incursiones en platos innovadores, inspirados en el delicado aprovechamiento de los productos locales.
En caso de pagar en dólares, se hará la conversión de acuerdo a la tasa de cambio vigente el día de pago.